CIL2GAD-0506

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Placa

Mármol

Museo de Cádiz (Inv. 29960)

Pulida por la parte de atrás y biselada a los lados. Medidas: 13 x 19,7 x 4,3 cm. Letras: 2 cm (l. 1 y 2) 1,8 cm (l. 3). Interpunciones: triangulares. Misma factura para las L y las I. Encontrada en la calle General Ricardos, nº 5-7, se desconoce la campaña de hallazgo. Fotografía: R. B. B

Marcia k Zosi- k

ma k M(arci) k Avilìi k

h(ic) k s(ita) k e(st) k s(it) k t(ibi) k t(erra) k l(evis)

En Hispania se encuentran las variantes Zosime (CIL II 3696 procendente de Pollentia, Alcúdia, Mallorca; CIL II2 /14, 131 y HEp 6, 2006, 958a procedentes de Llíria, Valencia; EE IX 315 procedente de Marchamalo, Guadalajara) y Zozima (CIL II 2538, Baralla, Lugo), pero el antropónimo, según aparece en la inscripción, resulta una variante nueva en Hispania. Esta inscripción plantea varios problemas de comprensión, que atañen principalmente a la relación existente entre ambos personajes mencionados, y dependen de la interpretación de l. 3 y de la utilización de la misma factura para I y L. Si tomamos la M como el praenomen Marcus y los trazos finales de la l. 3 como -ii (terminación de genitivo, como está expresado en el exemplum), Marcia Zosima podría ser la esposa de M. Avilius (el uso del genitivo excusaría la elisión de un término del tipo uxor); también podría interpretarse como que la mujer es liberta de M. Avilio, pero en ese caso esperaríamos que compartieran gentilicio. Otra posibilidad sería interpretar la M como abreviatura del gentilicio Marcius; en ese caso, el gentilicio Avilius realizaría la función de cognomen, y, compartiendo ahora onomástica con el personaje femenino, podría estar relacionado con Marcia Zosima de dos maneras: o bien sería su patrono, o bien ambos serían libertos de un mismo patrono, en cuyo caso podemos suponer que se trataría de una pareja. Una última posibilidad de interpretación recae en la factura de las I y las L: si observamos que, en el gentilicio, estas dos letras se han grabado con los mismos trazos, podríamos deducir que la última I de Avilii es en realidad una L, y que la I longa que la precede es intencional y tiene como función ser marca de genitivo. Por tanto, si tomamos esta posibilidad, podríamos interpretar la l. 2 como M(arci) Avili l(iberta); no obstante, esta interpretación, que sería la que mejor resolvería la inscripción, podría ser rebatida por el hecho de que no existe una interpunción que separe el nomen de la relación de patronato, cuando aparecen perfectamente colocadas a lo largo de todo el texto.

Datación: finales del siglo I d. C. e inicios del siglo II d. C. por el tipo de letra.

Bibliografía: INGAD 71